Un brote de Cyclospora alerta a México

Miles de personas en Estados Unidos se han enfermado por un parásito microscópico que provoca una infección intestinal conocida como ciclosporiasis. Aunque las autoridades todavía investigan el origen, el brote ya ha puesto a México bajo la lupa.

Todo comenzó a principios de mayo, cuando empezaron a detectarse los primeros casos. Conforme avanzaron junio y julio, el número de personas enfermas aumentó rápidamente hasta superar los 10 mil casos confirmados y sospechosos en decenas de estados.

¿Pero qué es exactamente la Cyclospora?

Se trata de un parásito microscópico que llega al organismo al consumir agua o alimentos contaminados con materia fecal, especialmente frutas y verduras que se comen crudas.

A diferencia de otras enfermedades gastrointestinales, no se transmite directamente de persona a persona. El parásito necesita permanecer entre una y dos semanas en el ambiente antes de volverse infeccioso. Por eso, cuando aparecen cientos o miles de casos, casi siempre significa que existe una fuente común de contaminación en alimentos o agua.

Al principio, las autoridades estadounidenses pensaban que se trataba de casos aislados o relacionados con viajes internacionales. Sin embargo, al observar que la mayoría de los pacientes no había salido del país, el CDC, junto con la FDA, inició una investigación para encontrar el origen del brote.

Las primeras investigaciones apuntan hacia productos agrícolas frescos. En brotes anteriores, la Cyclospora ha estado relacionada con ensaladas empaquetadas, lechuga romana, cilantro, albahaca y frambuesas.

En esta ocasión, algunos reportes señalaron que lechuga iceberg cultivada en México podría estar involucrada, lo que inmediatamente despertó preocupación en ambos países.

¿Entonces el brote viene de México?

Hasta ahora, no hay evidencia que lo confirme.

El Gobierno de México informó que trabaja de manera conjunta con la FDA, Senasica, Cofepris y la Dirección General de Epidemiología para investigar el caso.

Durante la investigación se obtuvo una muestra que inicialmente resultó positiva para Cyclospora. Sin embargo, posteriormente la FDA determinó que se trató de un falso positivo, por lo que, hasta este momento, no existe evidencia que relacione el brote de Estados Unidos con productos mexicanos.

Además, recientemente se confirmaron tres casos de ciclosporiasis en México. Las autoridades sanitarias señalaron que estos casos corresponden a infecciones que ocurren de forma habitual cada año y, por el momento, no están relacionados con el brote que afecta a Estados Unidos.

Aun así, mientras continúan las investigaciones, vale la pena tomar algunas precauciones.

Los especialistas recomiendan evitar temporalmente las ensaladas empaquetadas o listas para consumir, ya que con frecuencia han estado involucradas en brotes anteriores.

Si compras lechuga, es preferible adquirir una pieza completa, retirar las hojas exteriores y lavar cuidadosamente el resto bajo agua corriente. Aunque esto reduce la suciedad, es importante saber que lavar las verduras no garantiza eliminar la Cyclospora, ya que el parásito posee una cubierta muy resistente.

En los alimentos que pueden cocinarse, el calor sí es efectivo. Cocinarlos a 70 °C o más destruye al parásito.

¿Y cuáles son los síntomas?

El síntoma principal es una diarrea acuosa intensa, que en algunos casos puede ser explosiva.

También pueden presentarse:

  • Cólicos o dolor abdominal.
  • Distensión abdominal.
  • Náuseas.
  • Pérdida del apetito.
  • Fatiga.
  • Pérdida de peso.

Sin tratamiento, la enfermedad puede durar varias semanas e incluso más de un mes. Afortunadamente, existe un tratamiento con antibióticos que suele ser muy efectivo cuando es indicado por un médico.

Por ahora, las autoridades de ambos países continúan investigando cuál fue el alimento responsable del brote.

Aunque no existe evidencia de que el origen esté en México ni de que los casos mexicanos estén relacionados con los de Estados Unidos, el episodio demuestra lo vulnerable que puede ser la cadena de producción de alimentos frescos.

Mientras se esclarece el origen del brote, la mejor medida sigue siendo mantenerse informado, extremar las medidas de higiene y acudir al médico si aparecen síntomas compatibles con la enfermedad.